¿Qué hacer si un trabajador no se quiere poner los EPIS?

A lo largo de años me he enfrentado a esta pregunta en centenares de ocasiones y siempre respondo con otra pregunta: ¿han participado en la elección los trabajadores?

La misma pregunta la he visto realizada en foros de Prevención en los que, a menudo, la preocupación está más centrada en los argumentos legales para obligar al trabajador a ponérselos que en cómo conseguir su compromiso para que los use sin que se les obligue a ello.

Así es como yo lo veo…

Una decisión eficaz que se deba tomar por la Dirección tiene dos dimensiones: la calidad y el compromiso. Si entendemos la eficacia como el producto de estas dos dimensiones, podemos comprender que cualquier decisión pasa por conseguir el compromiso de la gente, porque sino, la decisión puede tener un efecto nulo en la Organización. Esto, evidentemente, es aplicable a todas las actividades de un negocio no sólo a Prevención, pero vayamos al caso que nos ocupa con un ejemplo:

La Dirección de una empresa puede poner a disposición de los trabajadores unos protectores auditivos modelo X tras haber realizado un estudio pormenorizado de diferentes productos del mercado (son unos de los mejores protectores por comodidad, diseño, prestaciones y relación calidad/precio). Estos EPIS se han puesto a disposición aún cuando no existe obligación legal para ello, y esta se considera una buena decisión en línea con una Política de Prevención de Calidad y Excelencia. Pero, ¿qué ocurre si el personal no hace uso de esos protectores X?, pues que la decisión, a pesar de ser de “calidad”, no es eficaz porque no existe “compromiso”, y por lo tanto, no se usan. Ahora bien, imaginemos que hacemos participar al personal en la elección de los protectores, y que después de darles a escoger, acaban eligiendo un protector modelo Y que es tan cómodo como el X y que tiene las mismas prestaciones, pero no tiene un precio tan competitivo. Es evidente que la decisión no tiene tanta calidad como la que había tomado la Dirección porque se está pagando más por lo mismo, pero ¿qué se ha conseguido?, pues que se ha aumentado el compromiso de quienes han participado en la elección y estarán más dispuestos a utilizarlos.

A menudo ocurre que muchos gerentes nuevos o jóvenes dudan en hacer participar a la gente en la toma de decisiones por temor a mostrar sus propias opiniones, contaminar sus propias formas de pensar o arriesgar sus puestos.

A la larga, la mayoría de los gerentes aprende, a través de la experiencia, que la eficacia de sus decisiones depende de la calidad y del compromiso, y que este último proviene de la participación. Entonces asumen los riesgos voluntariamente y desarrollan las técnicas necesarias para hacer participar a la gente de forma adecuada.

Lo que hay que saber sobre las fuerzas impulsoras y las fuerzas restrictivas.

Kurt Lewin, uno de los más grandes científicos sociales, contribuyó enormemente a la comprensión del proceso de cambio. Su teoría de análisis de los campos de fuerza, desarrollada hace unos cuarenta años, ilustra la dinámica que se produce en el proceso de cambio.

fuerzas impulsoras-restrictivasLa línea inferior representa el actual nivel de actividad o de gestión. La línea de puntos de más arriba representa el nivel deseado o lo que podríamos llamar el “objetivo” del esfuerzo de cambio. Las flechas que empujan para abajo hacia la primera de esas líneas son las “fuerzas restrictivas”, y las que empujan para arriba son las “fuerzas impulsoras”. A veces a las fuerzas restrictivas se las denomina “fuerzas de resistencia” o “de disuasión”, y a las flechas de las fuerzas impulsoras se las suele llamar “fuerzas estimulantes”. El nivel de gestión o de comportamiento actual representa el equilibrio entre las fuerzas impulsoras y las restrictivas.

Uno de los primeros y más importantes estudios de Lewin motivó que el gobierno de Estados Unidos le encomendase que viera qué podía hacer para cambiar los hábitos de compra, de cocina y de comida de las amas de casa norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial. Para ayudar al esfuerzo motivado por la guerra, los funcionarios gubernamentales alentaban a las mujeres a comprar y utilizar más las vísceras y menos los cortes de tejido muscular de las reses.

Explicaban la realidad y exponían, como era lógico, las fuerzas impulsoras -patriotismo, disponibilidad, economía y carácter nutritivo- para motivar y alentar a las amas de casa a comprar, cocinar y servir las vísceras de ganado bovino a sus familias. Pero subestimaban las fuerzas restrictivas: la gente no estaba acostumbrada a comer lengua, corazón, ni riñón; las mujeres no sabían cómo comprar esos productos, cómo cocinarlos ni cómo servirlos, y temían que sus familias los rechazaran.

Resistieron el cambio hasta que comenzaron a reunirse y a comprender la naturaleza del problema. Cuando las amas de casa participaron realmente en ese problema, que era el mismo que afrontaba el gobierno, fueron perdiendo gradualmente sus reticencias, ampliaron su forma de pensar y consideraron seriamente las alternativas. A medida que esas mujeres fueron comprendiendo cómo el cambio de dieta podía ayudar al esfuerzo motivado por la guerra y se expresaron plenamente -sin temor a ser censuradas, a quedar en una situación embarazosa o a que sus miedos y dudas las hicieran caer en el ridículo-, muchas de ellas cambiaron efectivamente sus hábitos de compra y de comida.

Lewin y el gobierno aprendieron una lección importante:

Cuando la gente participa en el problema, se compromete significativa y sinceramente en encontrar y llevar adelante las soluciones a ese problema.

Mirad este vídeo y luego responded a la siguiente pregunta: ¿Qué estilo de mando es el mejor para que los trabajadores se pongan los EPIS?

Buena suerte!

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  1. #1 por minipunk el agosto 7, 2009 - 10:01 pm

    Es una buena respuesta a esa pregunta.
    Mi interpretación personal es, más que dejarle participar en el proceso, preguntarle ¿Que casco prefieres, que auriculares? Si los elige él es muy probable que los utilice.
    Si yo participara en el proceso intentaría convencer al interlocutor de que no siempre son necesarias las EPIs exigidas en lugar de concienciarme, en cambio si yo escojo el casco, me lo pondré, porque lo he elegido yo.

    • #2 por ergow el septiembre 1, 2009 - 8:29 pm

      Has hecho una muy buen síntesis de lo que he querido exponer.
      Gracias minipunk.

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